Y querer cuesta tanto desde que te fuiste. Respiraciones lentas y al ritmo de tus latidos. sin necesidad de aceptarlo intento ser capaz de creer sin nada a cuenta. papel blanco que se llena según se vacían mis órganos. caladas que nutren las ansias de tenerte aquí. Y finalmente he aprendido a no ilusionarme, a no cerrar los ojos hasta que caiga la noche.
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